
¿Cómo se reparaban las piezas cerámicas en el pasado? técnicas y secretos
Share
Hoy escribimos un post, a nuestro parecer muy interesante y que nos apetecía escribir desde hace tiempo.
Como sabéis antaño se reparaba casi todo, y ni qué decir que sucedía lo mismo con las piezas de cerámica, restaurándolas siempre que se podía para poder alargar su vida. Alrededor del mundo varían las técnicas utilizadas para reparar las vasijas, y si bien en el futuro también queremos hablar de otros métodos como las utilizadas en Japón(no sólo el Kintsugi), en China(reparación de porcelanas) o en India, en este post nos centraremos en la península ibérica y en algunos lugares de Francia.
Vamos a separar varios casos:
1) Pastas reparadoras de arcilla:
En las hornadas de leña, era normal que muchas piezas de cerámica saliesen con taras. En estos casos se reparaban con una pasta, que su composición era un secreto preciado de cada alfarero. También se utilizaba en pequeñas roturas ocasionadas por golpes. En la mayoría de las alfarerías esta pasta se realizaba mezclando clara de huevo y cal viva, añadiendo después algo de barro. Dicha pasta también se usaba como "pegamento" para adherir piezas rotas. El color se lo daban mezclando arcilla, y en muchas alfarerías añadían también algo de plomo (que lo solían tener a disposición, porque el plomo se utilizaba para crear esmaltes junto con estaño y arena, por ejemplo, entre otras mezclas. En las porcelanas por ejemplo se añadía el plomo y la pasta que se creaba de esa forma era de color blanco, más parecido a la porcelana. Había reparadores de porcelana en Francia, también en Inglaterra, y por supuesto en China). En algunas alfarerías de prestigio como el de Estella (Navarra) y en varias del sur de Francia, la pasta la realizaban con sangre de cerdo y cal viva (sustituyendo la clara de huevo con la sangre del cerdo). Esta última se usaba mucho por ejemplo cuando se ponían grapas de metal para unir las grietas en las vasijas.
2) Grietas en las piezas de arcilla (restauración de la cerámica vía grapas):
Con un berbiquí (taladro antiguo manual) o con varillas de paraguas y similares, se realizaban agujeros a ambos lados de la grieta, para colocar en ellas las grapas de metal (las grapas eran de hierro o a veces también de latón). Esta reparación la hacían los mismos alfareros y otras veces se realizaba en gremios como el de los hojalateros. El agujero no podía atravesar la pared hasta la otra parte. Tenían que ser agujeros ciegos bastante precisos como para que entrara la grapa pero que no se atravesara la pared. Si por descuido, como sucedía a veces, se perforaba hasta la otra parte, algunos ceramistas lo tapaban con un corcho pequeño empapado en la pasta que hemos comentado en el primer apartado.
Algunos gremios cobraban las reparaciones por grapa colocada. Si una vasija necesitaba 6 grapas, se cobraba el doble que otra de 3 grapas. Por ejemplo antes de la Guerra Civil de España, se podía cobrar alrededor de 1 real por cada grapa. En un cuarto de hora eran capaces de colocar 3 grapas aproximadamente. Se cogía un trocito de alambre y con un alicate se le daba la forma de una grapa. Primero se colocaba un lado en un agujero, luego la otra punta en el otro y para terminar se apretaba la grapa justo en el medio, por el lomo curvado central, hasta dejar la grapa bien plana. De esa forma se quedaba fija. Al finalizar todas las grapas, se aplicaba la pasta que hemos comentado en el el primer punto, para sellarlo herméticamente.
3) Agujeros (no grietas):
Se ponían dos chapitas en forma de botón con 2 agujeros: una en el interior de la pared, y la otra en el exterior. A la chapita interior previamente se le metía un alambre por los agujeros, que se le unían a la chapita exterior. De esa forma, se iba roscando el alambre (normalmente con la ayuda de un alicate), trenzándolo y haciendo que la chapa exterior se fuera apretando cada vez más con el interior. Una vez finalizado se cortaba el alambre restante. Antes de colocar las dos chapitas, se les aplicaba el ungüento reparador que hemos citado en el primer apartado, para que quedara todo bien sellado.
Si comparamos el arreglo de las grietas del punto 2 con la reparación de estos agujeros, estos últimos llevaban más tiempo que 1 sola grapa (para cada agujero se necesitaba un cuarto de hora en un caso típico que no fuera demasiado difícil). Si por cada grapa se cobraba sobre 1 real antes de la Guerra Civil, por un arreglo con chapitas se cobraba de cuatro a cinco veces más.
Curioso ¿verdad?
Lo arriba expuesto se ha recogido tanto de testimonios de alfareros (Zamora, Asturias, Aragón, País Vasco, sur de Francia, Navarra..), como también de libros de historia de la alfarería. Si tenéis alguna duda o queréis saber más sobre esta bibliografía, preguntadnos y os enviaremos más información. ¡Muchas gracias por leer el post!
-FIN-
Instrumentos y accesorios para alfarería utilizados:
En cuanto a las herramientas y utensilios para cerámica citados en este post, incluimos las diferentes pastas aislantes realizadas a mano, corcho, grapas, chapitas de metal, un berbiquí o si no un taladro manual improvisado con una vara de metal incrustado en un mango de madera.
2 comments
Gracias Eva y perdón por la demora, que hemos estado una semana fuera.
No es fácil y no existe una reparación 100% definitiva que garantice la misma resistencia y seguridad alimentaria que la pieza original… La cal que comentas y otras colas comunes (cianoacrilatos etc) no son validas. No soportan ni el calor ni los detergentes y no son inocuas.
Supongo que habrás probado epoxis bicomponentes certificados para contacto alimentario…
(los epoxis genéricos no valen, cuidado, porque podrían pasar sustancias al alimento).
Antes había uno, el Devcon Waterproof Porcelain Glue. Ahora creo que ha cambiado el nombre porque no lo he encontrado. Este tenía certificados FDA (aún así nunca te puedes fiar 100% que sean seguros para la comida). Tardaba bastante en secarse y había que dejar varios días sin tocar y con las piezas fijadas de alguna forma.
Ahora le ponen muy bien a este pero no le hemos probado:
ELMER´S CHINA & GLASS CEMENT
¿lo has probado? en la ficha ponen que va bien con la porcelana, que es “non-toxic”, y apto para lavavajillas.
aunque ya lo sabrás:
-hay que retirar muy bien restos de pegamento antiguos que pueda tener de otras pruebas que has hecho. (agua con fairy, y cepillar suavemente con un bastoncillo o similar)
-Prueba en seco, ensamblando las piezas sin adhesivo para asegurarse dónde van..
-poner el adhesivo con un palillo? (no sé si hay alguna forma mejor, yo lo he hecho así alguna vez..)
-retirar el sobrante con un paño ( lo puedes mojar en alcohol isopropílico)
-dejar muchísimo tiempo fijado de alguna forma…para mí el tiempo transcurrido nunca es suficiente, nunca me fío y lo suelo dejar días…pero es porque no me fío..o porque me da miedo.
-si hiciera falta se podría lijar las juntas con lijas de grano muy fino. Pero si lijas la superficie esmaltada se puede volver más mate…
no sé si te hemos ayudado Eva… ojalá puedas solucionarlo.
un abrazo…
Tengo una vajilla de porcelana inglesa, que cuando las baldas cedieron, muchos platos se rompieron. He utilizado casi todos los pegamentos, pero lo de la cal viva me da miedo usarla por lo corrosiva que es. Que me aconsejarian de un método moderno para unir piezas, y los platos vuelvan a ser funcionales, incluso en el lavavajillas