Mismo grano, menos rayas. Lija de diamante para cerámica

Mismo grano, menos rayas. Lija de diamante para cerámica

Lijado con diamante en la cerámica: Mismo grano/grit, menos rayones

Cuando se habla de lijado o pulido en cerámica, es muy habitual escuchar frases como:

“Esta lija es de grano 120”, “Yo uso grano 60 para desbastar y 120 para afinar”, etc, 

Y hasta aquí, todo correcto.

Pero hay una idea que suele sorprender a mucha gente cuando empieza a trabajar con diamante:

A mismo grit, el diamante suele dejar menos rayas que otras lijas, como el carburo de silicio o las lijas de papel tradicionales.

La explicación está en algo de lo que casi nunca se habla: cómo son (y de qué forma) los granos abrasivos cuando los miramos al microscopio.

El “grit” no lo es todo

El número de grit (60, 120, 220…) nos da una idea del tamaño medio del grano abrasivo, pero no describe su forma, ni cómo se comporta ese grano al trabajar sobre una superficie cerámica.

Dos abrasivos pueden tener el mismo grit y, sin embargo:

- Dejar rayas más profundas o más superficiales

- Producir un acabado más limpio o más “sucio”

La clave está en la morfología del grano y en su estabilidad durante el uso.

Qué ocurre cuando miramos los abrasivos para arcilla, al microscopio

En estudios técnicos se utilizan microscopios ópticos y, sobre todo, microscopios electrónicos de barrido (SEM) para observar cómo son los granos abrasivos reales.

Y aquí es donde empiezan a verse diferencias muy claras.

El grano de diamante: corte limpio y estable

Cuando se observa un grano de diamante abrasivo al microscopio, se aprecia que:

- Tiene facetas bien definidas

- Presenta bordes cortantes claros

- Mantiene su forma durante más tiempo, porque el diamante es extremadamente duro.

Esto significa que, al trabajar sobre cerámica:

- El grano corta el material más que arrancarlo de forma caótica.

- La profundidad de las rayas tiende a ser más uniforme.

- Se reduce la aparición de micro-roturas incontroladas en la superficie.

En la práctica, a veces se traduce en una sensación muy conocida por quien usa diamante por primera vez: “Parece un grano más fino de lo que pone”.

No lo es. Es el mismo grit, pero el tipo de corte es distinto. (y la estabilidad de dicho corte en el tiempo).

El carburo de silicio y las lijas tradicionales

El carburo de silicio (SiC) es también un abrasivo duro y utilizado en cerámica, especialmente en lijas de papel o tacos lijadores.

Al observar sus granos al microscopio se aprecia que:

- Tienen una forma más irregular.

- Tienden a fracturarse durante el uso (son más blandos que el diamante)

- Al romperse, generan nuevas aristas cortantes, pero también fragmentos impredecibles.

Por eso, muchas veces, tras lijar con papel (SIC u otros), es necesario subir más pasos de grano para eliminar marcas visibles.

O sea, la forma más irregular o más frágil crea diferentes patrones de rayas en superficies cuando se usa en lijado/pulido.

Una nota importante: no todo el diamante es igual

Este punto es clave y conviene decirlo claro. Aunque en este post no ahondaremos en esto, al no ser su propósito.

Aunque dos herramientas de diamante indiquen el mismo grit, también habría que considerar otros factores tales como:

- La calidad del diamante

- El proceso de sinterizado

- La distribución del grano

- El soporte del abrasivo

Estos factores influyen enormemente en el resultado final.

Por eso, en herramientas de diamante, el número de grit es solo una referencia, no una garantía absoluta de comportamiento.

Es por ello también que en nuestros discos de diamante para torno no ponemos el número de grano, porque a parte de que la gente lo compara con el grano de las lijas de papel u otros (no siendo lo mismo), no es lo único que importa (como decíamos aquí entrarían otros factores como el proceso de sinterizado, la calidad del diamante, la distribución del grano, incluso del soporte donde va "pegado" el diamante). Y los discos que tenemos son el resultado de infinidad de tests que nos han llevado a tener, según nuestra opción, el mejor disco posible para desbastado y otro para pulido. Lo mismo para la limas de diamante

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